Qué cosas tiene la vida. Qué bonita es. Y, sin embargo, cómo la complicamos. Cuánto perdemos. Cuando nos ciegan los sentimientos amargos, que no hacen sino corromper el alma, estamos perdidos. Y así vamos. Si en lugar de centrarnos en los problemas intranscendentes y pensar sólo en uno mismo fuésemos un poquito más abiertos y viésemos más allá de nuestro ombligo, todo sería mucho más fácil. Si en lugar de sentir recelo y ser egoístas fuésemos espléndidos y nos alegrásemos de las virtudes y logros de los demás, la vida nos iría mejor. Pero para eso hace falta, primero, estar bien con uno mismo, tener la mirada limpia, la mente abierta y un poquito de sensibilidad. No nos damos cuenta de que pensando también en los demás, sobre todo en las personas que nos son tan cercanas, conseguimos bienestar en nosotros mismos.
El racismo, la intolerancia, el odio, la violencia, el egoísmo, son herramientas utilizadas por las personas de espíritu débil.
lunes, 29 de diciembre de 2008
lunes, 1 de diciembre de 2008
No te detengas
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Walt Whitman
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